sábado, 27 de febrero de 2010

“Las uvas barruntan copas…..”


Con el título de “Las uvas barruntan copas…..”, comenzamos una serie de artículos sobre el mundo del vino y sus particularidades, sin orden y sin fin, para darle variabilidad, tiempo y estabilización al “nuovo” autor en la meta de lograr captar la atención de los lectores, como los consumidores a un buen vino. El primero, lo llamaremos “Top 100 de Wine Spectator, los cinco primeros y el sobresaliente italiano”

Como en los últimos diez años la revista americana Wine Spectator edita en sus números finales del año, los vinos “Top 100” en los Estados Unidos, mercado de gran importancia a la hora de los números. Esa selección se hace en atención a cuatro criterios siendo estos los de calidad, precio, disponibilidad en el mercado americano así como el “factor X” que ellos denominan emoción. Esto da a la calidad-precio, un elemento importante a la hora de la selección.

En acuerdos o no, con los procedimientos y metodologías de la revista en cuestión, hoy se a desatado fuertes críticas hacía ella, como lo demuestra el artículo publicado el 15 de septiembre pasado en “New York Times” sobre ciertos aspectos dudosos de la seriedad y parcialidad de algunos concursos de la “Cuisine moderne” publicados en el “Magazine” en cuestión, y reafirmados por el crítico enológico Robin Goldstein, autor de “The Wine Trials”, sobre veredictos poco adaptados a la realidad, en categorías y tipos de vinos en el mercado internacional; a pesar de ello, es un punto obligado a tomar en cuenta en las notas criticas y publicaciones que versen en el “que hacer” del vino.
El año 2009 fue un año de contracción económica, y así, el precio medio por botella fue de 40 dólares, la calidad siguió siendo alta, con una puntuación media de 93 puntos. Hubo 13 países participando. Los primeros cinco lugares fueron ocupados de la siguiente forma:



1.Columbia Crest, Cabernet Sauvignon Columbia Valley Reserve 2005, Washington,USA. La Reserva Cabernet Sauvignon tiene un historial envidiable: cuatro de sus siete añadas más recientes anotó 92 puntos o más. Con una excelente temporada de crecimiento en el 2005, el enólogo Ray Einberger, que trabajó en el Château Mouton-Rothschild y Opus One Napa, elaborado un vino excepcional. Mezcla de Cabernet Sauvignon con Merlot (5%) y Cabernet Franc (4%). Puntuación de 95 puntos y valor promedio 27 dólares.

2. Numantiha-Termes, Toro Termes 2005, Zamora, España. Con un enfoque de bajo rendimiento y viejas parras, uso de 100% Tinta de Toro (variación local de tempranillo). Crianza, 2005. Fundada en 1998 por la familia Eguren de La Rioja, Numanthia-Termes fue vendido en 2008 al gigante de lujo Moët-Hennessy- Louis Vuitton LVMH., Termes ha obtenido resultados sobresalientes en todos los vintage, excepto 2003. Como reflejo de la cosecha madura, el 2005 es un tinto potente y equilibrado, redondo. Gana en el 2009 , Vino del Año. Puntuación de 96 puntos y valor promedio de 27 dólares.

3. Domaine du Vieux Télégraphe, Châteauneuf-du-Pape La Crau 2007, Rodano, Francia. Tiene una mezcla de 65 % Garnacha, y 15 % de Syrah y Mourvèdre, además de un toque de Cinsault, Clairette y otras variedades, todas provienen de viñedos con promedio de 60 años de edad. Cuando Châteauneuf-du-Pape se convirtió en primera Denominación de Origen de Francia Côntrollée (AOC), en 1936, Vieux Télégraphe ya había estado en funcionamiento durante casi 40 años. Puntuación 97 puntos y valor de 50 dólares.


4. Kosta Browne Pinot Noir, Sonoma Coast 2007, California, USA. Es de hacer notar como en tan poco tiempo Dan Kosta y Michael Browne han alcanzado niveles de tanta competividad. Fundada en 1997, Kosta Browne han logrado su mejor Pinot Noir en los últimos cuatro cosechas. La Sonoma Coast proviene de cuatro viñas, incluyendo Kanzler y la Corona de Gap. Complejo, cereza madura, especies, lavanda dulce y toque de picante, sobresalen como características a destacar. Puntuación 95 puntos y valor de 52 dólares.

5. Barone Ricasoli Chianti Classico, Castello di Brolio 2006, Toscana, Italia. La familia Ricasoli ha sido fabricante de vinos Chianti Classico durante siglos. En 1872, el Barón Bettino Ricasoli escribió la fórmula original para los tintos delicados entre la etrusca-romana, Siena y la inolvidable Firence, hoy denominación Chianti de la gran Toscana. El Castello di Brolio se hace con Sangiovese y pequeñas cantidades de Cabernet Sauvignon y Merlot, y 2/3 envejecido durante 18 meses en barricas nuevas. Puntuación 96 puntos y valor 54 dólares.

Otro aspecto que llama la atención en esta lista peculiar está en que de los diez “Top” se encuentran 4 vinos italianos, 3 toscanos y un rojo del Piamonte.
Como lo describe Nicholas Belfrade en su texto “The Finest Wines of Tuscany and Central Italy” los vinos de la Toscana eran famosos mucho antes de Leonardo da Vinci con sus “embotellados soleados”; hoy sorprenden hasta en sus versiones de “Super Toscanos” queriendo ganar espacios en las nuevas generaciones de consumidores expertos o no, seguidores de estos pagos. Sin olvidar la fuerza y cuerpo de los Barolos norteños.

Destacando en el puesto siete y con una puntuación de 96 puntos está Renato Ratti, Barolo Marcenasco, 2005. La familia Ratti que se conoce como Marcenasco, por debajo de la aldea de La Morra. Con cultivos en laderas con especial inclinación proporcionando la máxima exposición al Nebbiolo para la maduración óptima. Los Rattis recientemente completó la construcción de una bodega ultramoderna, que les ha permitido afinar la elaboración del vino. Después de la fermentación, una crianza de unos dos años en toneles de 25hl de roble de Eslavania y afinamiento de barricas de roble. Su valor alcanza los 44 dólares.


Ocupando el puesto número ocho, Fontodi, Colli della Toscana, Centrale Flaccianello 2006. El 2006 Flaccianello ganó el honor de ser el de mayor audiencia en el informe de cata de vino de este año en la Toscana. Es un Sangiovese puro de la ladera de Fraccienello, cerca de la ciudad Panzano, en la región del Chanti Classico. La familia ha sido propietaria Manetti esta finca histórica desde 1968. El 2006 fue envejecido en barricas de roble Allier durante 18 meses, y luego un año en botella antes de su salida. Clasificado en 99 puntos y un valor de 110 dólares, excelente oportunidad de una buena ocasión.

Finalizamos este encuentro en italiano con, Brancaia, Toscana Tre 2007. Brancaina consta de dos propiedades en Toscana. Original de la familia Widmer con viñedos en el corazón del Chianti Classico y otra propiedad más joven de Brancaia en Maremma (Morellino di Scansano). Barbara Kronenberg-Widmer, hija de los fundadores de Suiza, supervisa la producción con la ayuda del enólogo toscano Carlo Ferrini. Tre, es el tercer sello de la casa, con un “assemblée” de Sangiovese, Merlot y Cabernet Sauvignon de los tres viñedos de la casa Brancaia. El 2007 representa la puntuación más alta del vino hasta la fecha. Ganó 93 puntos, con un precio de aproximadamente 20 dólares.

En esta nueva tendencia dentro del clasicismo italiano, nace la irreverente insinuación de “supertoscanos”.
… ¿Qué llamamos “supertoscanos”?. Producidos en la región de Toscana, en la que también comparten con Chianti, Chianti Classico, Brunello di Montalsino, Rosso di Montalsino, Vino Nobile di Montepulciano. Estos “supertoscanos” que nacen con el marqués Niccolò Incisa della Rochetta y su Sassicaia de corte bordolés; seguido con el marqués de Antinori, y su Tignanello (con predominio de Sangiovese) son vinos que no se ajusta a los requisitos de la entidad italiana Chianti que clasifica los vinos por diferentes categoría. Suelen ser vinos de gran estructura, donde el componente de Cabernet Sauvignon y Cabernet Franc es llamativo.
La búsqueda del terruño original toscano no era la norma y estos vinos son un desafío a la norma y hábito de los productores toscanos. El éxito no se hizo esperar; tanto el mercado como la prensa acogieron estos vinos con ansia, el recibimiento fue espectacular, y eso que el precio era netamente superior al de cualquier Chianti.

Y así, los “Super Tuscans” son muy importantes en el reconocimiento y prestigio del vino italiano en el mundo, crearon un gran desconcierto en el mercado y supusieron una buena inyección económica en las bodegas. Hoy, a ninguna bodega que se precie le falta entre sus marcas comercializadas la de un “supertoscano”

Los invito pues a inmiscuirse en este fascinante mundo del vino y sus altos y bajos, de originalidad e innovación, siguiendo los cánones clásico versus la novedad, técnicas, publicidad, “marketing”, gustos renovados que dan complejidad vibrante y envolvente. Tipicidad versus innovación, ¿Será la impronta del siglo XXI?.


Escrito por
Dr.Amando Martín
(Estudiante de Sommelier)
Enero 2010

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